La Corte Suprema mantiene la ciudadanía por nacimiento y rechaza orden ejecutiva de Trump
El máximo tribunal de Estados Unidos reafirmó que los niños nacidos en territorio estadounidense son ciudadanos desde su nacimiento, incluso si sus padres están en el país sin autorización o con un estatus migratorio temporal.

La Corte Suprema de Estados Unidos decidió este martes mantener vigente el principio de ciudadanía por nacimiento, al rechazar una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba negar la ciudadanía automática a muchos hijos de inmigrantes. La decisión reafirma la interpretación histórica de la Enmienda 14 de la Constitución y representa uno de los fallos más importantes del año en materia de inmigración.
¿Qué ocurrió?
En una decisión de 6 votos contra 3, la Corte concluyó que los niños nacidos en Estados Unidos de padres que se encuentran en el país de manera irregular o con presencia temporal siguen estando protegidos por la Cláusula de Ciudadanía de la Enmienda 14.
El presidente del tribunal, John Roberts, escribió la opinión mayoritaria. A ella se sumaron las juezas Elena Kagan, Sonia Sotomayor, Ketanji Brown Jackson y Amy Coney Barrett. El juez Brett Kavanaugh coincidió con el resultado, aunque sostuvo que la orden también entraba en conflicto con una ley federal aprobada en 1940 que regula la ciudadanía de las personas nacidas en Estados Unidos.
Los jueces Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch votaron en contra y presentaron opiniones disidentes. Alito calificó la decisión como “un grave error” del tribunal.

¿Por qué es importante?
La orden ejecutiva firmada por Trump pretendía cambiar una interpretación constitucional vigente desde hace más de un siglo.
De haber entrado en vigor, los hijos nacidos en Estados Unidos de muchos inmigrantes indocumentados o de personas con visas temporales podrían haber perdido el derecho automático a la ciudadanía estadounidense.
La Corte determinó que esa interpretación contradice la Enmienda 14, aprobada en 1868, que establece que toda persona nacida en Estados Unidos y sujeta a su jurisdicción es ciudadana del país. Además, el fallo reafirma el precedente histórico establecido por la Corte Suprema en el caso United States v. Wong Kim Ark (1898).
¿Cómo afecta a la comunidad hispana?
Para miles de familias inmigrantes, la decisión brinda certeza jurídica.
Los hijos nacidos en Estados Unidos continúan siendo ciudadanos estadounidenses desde el momento de su nacimiento, sin importar si sus padres tienen residencia permanente, una visa temporal o carecen de estatus migratorio.
Especialistas habían advertido que, si la orden hubiera sido validada, cientos de miles de niños podrían enfrentar dificultades para obtener documentos de identidad, acceder a servicios públicos o definir su situación migratoria en el futuro.
¿Qué sigue ahora?
Con este fallo, la orden ejecutiva queda sin efecto y el criterio constitucional sobre la ciudadanía por nacimiento permanece intacto.
Aunque algunos jueces señalaron que el Congreso podría debatir cambios a la legislación relacionada con la ciudadanía, la Corte dejó claro que la protección constitucional establecida por la Enmienda 14 continúa vigente.

¿Qué significa para Georgia?
Georgia alberga una de las comunidades inmigrantes más grandes del sureste de Estados Unidos.
La decisión tiene un impacto directo para miles de familias del estado, ya que mantiene el reconocimiento automático de la ciudadanía estadounidense para los niños que nazcan en territorio nacional, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
¿Qué deben saber los residentes?
- La ciudadanía por nacimiento continúa siendo un derecho constitucional.
- El fallo protege a los niños nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados o con presencia temporal.
- La decisión evita un cambio significativo en las reglas de ciudadanía que habría afectado a numerosas familias inmigrantes.
- No cambia las leyes sobre inmigración ni los procesos para obtener residencia o ciudadanía mediante naturalización.
Para la comunidad hispana, este fallo representa la continuidad de una garantía constitucional vigente desde hace más de 150 años. Las familias cuyos hijos nazcan en Estados Unidos seguirán contando con el reconocimiento de la ciudadanía estadounidense al nacer, mientras la decisión refuerza uno de los principios más consolidados de la Constitución del país.




