Inversión histórica de UCB en Georgia: $2 mil millones y 330 nuevos empleos de alta tecnología
El gobernador Brian Kemp anunció la llegada de la primera planta de manufactura biotecnológica de la gigante belga UCB a suelo estadounidense. Con una inversión masiva de $2 mil millones de dólares, el proyecto no solo transformará el ecosistema de ciencias biológicas del estado, sino que promete un impacto económico regional de $5 mil millones, consolidando a Georgia como el epicentro de la innovación farmacéutica en el sur del país

Un hito para la industria biotecnológica
La empresa biofarmacéutica global UCB, con sede en Bélgica, ha seleccionado el campus de innovación Rowen en el condado de Gwinnett para establecer su primera instalación de fabricación de productos biológicos en los Estados Unidos. Esta expansión representa uno de los compromisos de capital privado más grandes en la historia de Georgia, enfocándose en la producción de medicamentos avanzados para enfermedades neurológicas e inmunológicas.

El Gobernador Brian Kemp destacó la importancia de las relaciones internacionales para atraer estos capitales: “Cuando nos reunimos con el liderazgo de UCB a principios de este año en Bélgica, discutimos cómo el ‘Estado del Melocotón’ sería el socio adecuado para sus planes visionarios. Este anuncio es un hito que establece a Georgia como un verdadero centro de innovación”.

Tecnología de vanguardia y empleos del futuro
La nueva planta operará bajo un modelo “digital-first”, integrando inteligencia artificial, robótica y automatización. Se espera que la fase inicial genere 330 empleos directos altamente calificados, sumándose a los más de 400 trabajadores que la empresa ya emplea en sus oficinas de Smyrna.
Jean-Christophe Tellier, CEO de UCB, enfatizó la confianza en el talento local: “Al invertir en Georgia, donde nuestra sede en EE. UU. ha estado basada por más de tres décadas, estamos fortaleciendo nuestras capacidades de fabricación y creando empleos de alta calidad en un estado que ofrece un ecosistema diseñado para el éxito a largo plazo”.
Esta inversión de UCB no es un hecho aislado; es el resultado de una agresiva política de atracción de capitales extranjeros que busca diversificar la economía de Georgia más allá de la agricultura y la logística tradicional. Mientras el estado se prepara para recibir robots e inteligencia artificial en la manufactura de medicinas, queda en el aire una pregunta crucial para nuestra región: ¿Está Middle Georgia lista para proveer el talento humano que estas industrias del futuro demandan?




