
El Departamento de Correcciones de Georgia dio a conocer este jueves los detalles de la última comida solicitada por Stacey Humphreys, quien será ejecutado la próxima semana por el brutal asesinato de dos agentes de bienes raíces en el condado de Cobb en 2003.
Humphreys, condenado por matar a Cynthia “Cyndi” Williams y Lori Brown dentro de una casa modelo en Powder Springs, será el primer reo ejecutado en el estado en 2025 y el número 55 en morir por inyección letal.
La ejecución sigue en pie luego de que un juez federal rechazara este miércoles suspenderla, al concluir que Humphreys no demostró que el proceso violara sus derechos constitucionales. Con la sentencia firme, las autoridades revelaron la lista de alimentos escogidos por el condenado para su última cena: brisket de res con barbacoa, costillas de cerdo, hamburguesa doble con queso y tocino, papas fritas, ensalada de col, pan de maíz, alitas picantes, pizza estilo “meat lovers”, helado de vainilla y dos sodas de limón y lima.
Los hechos
El caso, que conmocionó al sector inmobiliario de Georgia, se remonta al 3 de noviembre de 2003, cuando Humphreys ingresó al centro de ventas de una urbanización donde trabajaban Williams y Brown. En ese momento, él estaba en libertad condicional por un delito de robo cometido en 1993.
Durante el juicio, los fiscales demostraron que obligó a las víctimas a desnudarse y entregarle sus claves bancarias antes de asesinarlas de un disparo. Luego utilizó sus tarjetas e identificaciones para retirar miles de dólares.
Tras el doble homicidio, Humphreys huyó del estado en un vehículo rentado y fue detenido en Wisconsin después de una persecución a alta velocidad. En su posesión se encontró un arma que coincidía con los proyectiles hallados en la escena. La sangre en el arma correspondía a Williams, y rastros encontrados en su camioneta coincidían con Brown.
Sus abogados presentaron múltiples apelaciones alegando que un jurado parcial contaminó el veredicto. Documentos judiciales señalan que once jurados votaron inicialmente por cadena perpetua sin libertad condicional, mientras que uno se negó a abandonar la sala hasta lograr un veredicto de pena de muerte. No obstante, los tribunales estatales consideraron inadmisibles los testimonios posteriores de jurados, y en octubre la Corte Suprema de EE. UU. declinó revisar el caso.
Con todos los recursos agotados, la ejecución de Humphreys se mantiene programada.




