La decisión de la Corte Suprema mantiene en vilo a miles de familias del centro de Georgia que dependen de SNAP
Miles de familias en el centro de Georgia enfrentan incertidumbre esta semana luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos extendiera hasta el jueves la suspensión del pago completo de los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) correspondientes al mes de noviembre.
El fallo, emitido temporalmente mientras el alto tribunal evalúa una apelación del Departamento de Agricultura (USDA), mantiene en pausa la distribución total de fondos a los beneficiarios del programa, que en Georgia supera las 1.6 millones de personas.
En condados como Bibb, Houston, Peach y Monroe, las agencias de asistencia social reportan un aumento de llamadas y consultas de familias preocupadas por cómo cubrir sus necesidades básicas. “La gente no sabe si podrá comprar alimentos esta semana. Muchos viven al día, y cualquier retraso en los beneficios puede afectar directamente la mesa de sus hijos”, explicó Carla Jefferson, directora de una organización comunitaria en Macon.
Los beneficios de SNAP son un recurso clave para miles de hogares de bajos ingresos que enfrentan altos costos de vida y alimentos. Según cifras estatales, más del 20 % de los hogares del centro de Georgia dependen parcial o totalmente de esta ayuda.
Mientras la Corte delibera, el USDA ha señalado que trabaja en planes de contingencia para evitar un impacto prolongado. Sin embargo, organizaciones locales temen que el retraso agrave los índices de inseguridad alimentaria, que ya aumentaron un 8 % en la región desde 2022.
La decisión final, prevista para el jueves, definirá si los pagos de SNAP se reanudan con normalidad o si el bloqueo continúa, afectando a miles de familias que esperan con urgencia esta asistencia.




