“Regresamos al horario estándar: ¿Cuándo y por qué ajustamos los relojes?”

Este año, el cambio de horario de verano al horario estándar tendrá lugar el domingo 2 de noviembre de 2025 a las 2:00 a.m., momento en que los relojes deben atrasarse una hora (es decir, de 2:00 a.m. a 1:00 a.m.).
¿Qué debemos hacer?
A esa hora, los residentes deben retrasar sus relojes en una hora para volver al horario estándar. En la práctica: si tu reloj marca las 2:00 a.m., debes cambiarlo a la 1:00 a.m. Muchos dispositivos electrónicos — teléfonos, computadoras, relojes inteligentes — harán este ajuste automáticamente, pero los relojes manuales (pared, de pulsera, electrodomésticos) requieren que tú lo hagas manualmente.
Una forma fácil de recordarlo es el dicho en inglés “fall back” (caer/retroceder) en otoño, y “spring forward” (adelantar) en primavera.
¿Por qué hacemos este cambio cada año?
El objetivo del horario de verano fue que, durante los meses con más horas de luz natural, el reloj “avance” para que las tardes tengan más luz útil. Al llegar el otoño, se revierte ese ajuste para que el horario del amanecer y las primeras horas de la mañana queden mejor alineadas con la luz.
En Estados Unidos, la práctica está regulada por leyes federales y estatales: el Uniform Time Act de 1966 estableció criterios para los cambios de hora, y desde 2007 el país cambió la fecha de inicio y fin del horario de verano (segunda domingo de marzo hasta primer domingo de noviembre) para prolongar el período con más luz vespertina.
¿Hay una ley en Georgia para eliminar este cambio y dejar solo horario de verano?
Sí, en Georgia existe una disposición legal: el Código de Georgia § 50‑1‑10, aprobado en 2021, establece que el estado adoptaría el horario de verano de forma permanente siempre y cuando el Congreso de los EE. UU. autorice que los estados lo hagan.
En otras palabras: Georgia ya tiene una ley estatal que espera el permiso federal para convertir el horario de verano en su horario permanente.
Por ahora, esa ley no está activa hasta que cambie la normativa federal. Muchos otros estados han pasado leyes similares, pero no pueden hacerlas efectivas sin autorización del Congreso.




