Murió tras pasar por un centro de detención de ICE en Georgia: la familia de un joven mexicano denuncia que no recibió atención médica a tiempo
Prisciliano Trejo, de 29 años, falleció días después de ser trasladado desde el Stewart Detention Center a un hospital. Sus familiares aseguran que pidió ayuda médica durante varios días antes de recibir atención. Hasta el momento, ICE no ha ofrecido una explicación pública sobre este caso.

La muerte de Prisciliano Trejo, un inmigrante mexicano de 29 años que estuvo detenido en el Stewart Detention Center, en Lumpkin, Georgia, ha reavivado las preocupaciones sobre la atención médica dentro de los centros de detención migratoria administrados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Trejo falleció el 24 de julio de 2026, días después de haber sido trasladado a un hospital. Su familia sostiene que, mientras permanecía bajo custodia, solicitó atención médica en repetidas ocasiones debido al deterioro de su salud, pero que la asistencia llegó demasiado tarde.
Hasta la fecha, no existe una investigación pública que haya determinado las causas o responsabilidades relacionadas con su muerte, y ICE no ha emitido un comunicado específico sobre las denuncias hechas por sus familiares.

¿Qué ocurrió?
Prisciliano Trejo fue detenido en Carolina del Norte durante junio de 2026 y posteriormente trasladado al Stewart Detention Center, uno de los centros de detención migratoria más grandes de Estados Unidos, ubicado en el condado de Stewart, en el suroeste de Georgia y operado por la empresa privada CoreCivic bajo contrato con ICE.
De acuerdo con el testimonio de su familia, el 6 de julio comenzó a presentar síntomas preocupantes y solicitó atención médica.
Sus familiares afirman que durante esos días les comunicó que sufría dolor, tosía sangre y que su estado físico empeoraba rápidamente. Según su versión, no fue trasladado a un hospital hasta el 13 de julio.
Dos días después, Trejo entró en coma.
Posteriormente, ICE notificó a su familia y transfirió su custodia mientras permanecía hospitalizado. Falleció el 24 de julio.
La cronología anterior corresponde a la versión proporcionada por sus familiares y difundida por diversos medios de comunicación. Hasta el momento, ICE no ha confirmado ni desmentido públicamente estos señalamientos.

Un mensaje que hoy cobra un significado especial
Antes de perder el conocimiento, Trejo publicó un mensaje en redes sociales en el que describía la angustia que vivía durante su detención.
“This is truly the worst feeling of my life. I pray for people in this situation because it’s not easy. Most of these people aren’t even criminals. They’re either working or coming home from work when captured.”
El mensaje fue compartido posteriormente por su familia y citado por distintos medios nacionales que dieron seguimiento al caso.
La enfermedad que enfrentaba
Diversos medios de comunicación informaron que Trejo padecía leucemia, un tipo de cáncer que afecta la sangre y la médula ósea.
Su familia asegura que durante su permanencia en el centro de detención observó un rápido deterioro en su estado de salud y que él mismo les comunicó que cada día se sentía peor.
Hasta ahora, las autoridades no han divulgado información médica oficial relacionada con su diagnóstico o el tratamiento que recibió mientras permaneció bajo custodia.
¿Qué ha dicho ICE?
Hasta la publicación de este artículo, ICE no ha emitido una respuesta pública específica sobre el caso de Prisciliano Trejo.
La agencia mantiene publicados estándares nacionales de detención que establecen que las personas bajo su custodia deben recibir evaluaciones médicas, acceso a servicios de salud y atención en casos de emergencia.
Sin embargo, no ha explicado públicamente cómo se aplicaron esos protocolos en este caso.

Stewart Detention Center vuelve a estar bajo escrutinio
La muerte de Trejo vuelve a dirigir la atención hacia el Stewart Detention Center, una instalación que durante años ha sido objeto de informes, investigaciones periodísticas y denuncias presentadas por organizaciones de derechos humanos y grupos de defensa de inmigrantes.
Entre los señalamientos documentados por distintas organizaciones se encuentran denuncias por presunta negligencia médica, deficiencias en la atención de salud mental, uso prolongado del aislamiento, condiciones sanitarias deficientes y dificultades para acceder a servicios médicos especializados.
En 2023, varias mujeres detenidas también presentaron denuncias federales por presuntas agresiones sexuales cometidas por un enfermero que trabajó en el centro entre 2021 y 2022. Esos casos fueron reportados por medios nacionales y dieron origen a investigaciones.
Aunque estos antecedentes no están relacionados directamente con la muerte de Trejo, forman parte del contexto en el que ocurre este nuevo caso.
¿Por qué este caso ha llamado la atención?
Además de las circunstancias denunciadas por su familia, el caso ha generado interés porque Trejo fue entregado a sus familiares cuando ya permanecía hospitalizado y en estado crítico.
Especialistas en políticas migratorias han explicado que, cuando una persona deja formalmente la custodia de ICE antes de fallecer, su muerte podría no aparecer en las estadísticas oficiales de fallecimientos bajo custodia de la agencia.
Hasta el momento, ICE no ha publicado una notificación oficial relacionada con este caso.
¿Cómo afecta a la comunidad hispana?
Para muchas familias inmigrantes que viven en Georgia, esta historia refleja la incertidumbre que puede surgir cuando un ser querido permanece bajo custodia migratoria y enfrenta problemas de salud.
Abogados especializados en inmigración y organizaciones comunitarias recomiendan que los familiares mantengan comunicación constante con las personas detenidas, documenten cualquier problema médico que sea reportado y busquen asesoría legal cuando existan preocupaciones sobre su bienestar.
Cada caso es diferente y las circunstancias médicas o legales deben analizarse de manera individual.

Un caso que aún deja preguntas
La muerte de Prisciliano Trejo continúa generando interrogantes que, por ahora, permanecen sin respuesta pública.
Entre ellas están qué atención médica recibió mientras permaneció detenido, cuándo fue evaluado por personal de salud, qué decisiones se tomaron antes de su traslado al hospital y si los protocolos establecidos por ICE fueron aplicados conforme a las normas vigentes.
Hasta que esas preguntas sean respondidas mediante información oficial o una investigación independiente, las denuncias realizadas por la familia continúan siendo eso: denuncias que aún no han sido esclarecidas por las autoridades.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner sobre la mesa un tema que durante años ha sido motivo de debate en Estados Unidos: las condiciones de atención médica dentro de los centros de detención para inmigrantes y la necesidad de garantizar transparencia cuando una persona bajo custodia enfrenta una emergencia de salud.



