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Fue a cumplir con ICE… y su esposa volvió sola a casa con su bebé. Hoy nadie les explica por qué.

Douglas Antonio Sequera Flores acudió el pasado 28 de julio a su presentación anual ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) convencido de que cumplir con cada requisito de su proceso de asilo era el camino correcto. Horas después, salió detenido. Su caso dejó a una esposa, un bebé de un año y tres meses y una familia entera enfrentando una pregunta que, hasta hoy, sigue sin respuesta: ¿por qué fue detenido si, según sus familiares, estaba cumpliendo con el proceso migratorio exigido por las autoridades?

La mañana del 28 de julio comenzó como cualquier otra para Douglas Antonio Sequera Flores.

Él y su esposa salieron desde Augusta rumbo a Atlanta para cumplir con una cita que, hasta ese momento, formaba parte de la rutina de su proceso migratorio: su presentación anual ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Algunas personas le habían recomendado no asistir. Habían escuchado que inmigrantes estaban siendo detenidos durante ese tipo de citas.

Douglas tomó otra decisión.

“¿Y si no voy y después me ponen una orden de arresto o algo peor? Yo he hecho las cosas bien. Yo me voy a presentar.”

Nunca imaginó que esa sería la última conversación normal con su esposa antes de quedar bajo custodia de las autoridades migratorias.

Una llamada que cambió la vida de una familia

Douglas, venezolano de 34 años y oriundo de Maracaibo, llegó a Estados Unidos hace tres años buscando un nuevo comienzo. Mientras esperaba la resolución de su solicitud de asilo, trabajaba como conductor para Spark Driver, la plataforma de entregas de Walmart.

Según su esposa, mantenía vigente su permiso de trabajo y su licencia de conducir, ambos con vencimiento en 2030 como parte de su proceso de asilo. También asegura que había asistido a todas las citas requeridas y que cumplía con cada paso del proceso migratorio dentro de los plazos establecidos por las autoridades.

Aquella mañana ingresó solo a la oficina de ICE.

Ella esperó afuera.

Pasaron las horas.

Cerca de las 11 de la mañana sonó el teléfono.

La voz de Douglas sonaba diferente.

Un oficial acababa de decirle que permanecería detenido.

“Cuida al bebé”, recuerda ella que alcanzó a decirle antes de que la llamada terminara abruptamente.

Buscar respuestas… y no encontrarlas

Con su hijo de apenas un año y tres meses en brazos, la joven decidió entrar a la oficina de ICE.

Quería saber qué estaba ocurriendo.

Preguntó varias veces cuál era el motivo de la detención.

Según su testimonio, nadie le ofreció una explicación concreta.

Afirma que una empleada únicamente le comentó que existían nuevas directrices que estaban cambiando la manera en que se manejarían algunos casos migratorios y que su esposo permanecería detenido mientras su caso era procesado.

No recibió un documento.

No le explicaron cuánto tiempo permanecería bajo custodia.

Tampoco le indicaron cuál era el fundamento específico de la decisión.

Hasta el cierre de esta publicación, NotiVisión Georgia solicitó información sobre este caso a ICE y no había recibido una respuesta oficial.

Un proceso que, según la familia, seguía su curso

La familia insiste en que Douglas no intentaba evitar a las autoridades.

Por el contrario.

Su esposa afirma que acudía a todas las citas, mantenía un proceso de asilo abierto, contaba con autorización legal para trabajar y había comparecido ante la corte cuando fue requerido.

Explica que, pocos días antes de la detención, su abogado había logrado reprogramar una audiencia migratoria para una nueva fecha que aún no había sido asignada.

También asegura que Douglas no tenía antecedentes penales, órdenes previas de deportación ni multas de tránsito.

Esos elementos forman parte de la versión proporcionada por la familia y forman parte del proceso legal que ahora continuará mientras él permanece detenido.

Stewart: donde hoy espera

Tras ser retenido, Douglas fue trasladado al Stewart Detention Center, ubicado en Lumpkin, Georgia, aproximadamente a dos horas al sur de Atlanta.

El centro abrió sus puertas en 2006 y es operado por la empresa privada CoreCivic mediante un contrato con ICE. Con capacidad para albergar a miles de personas, Stewart es considerado uno de los centros de detención migratoria más grandes del país y recibe principalmente a hombres adultos que enfrentan procesos migratorios.

A lo largo de los años, el centro ha sido objeto de investigaciones y denuncias de organizaciones defensoras de derechos humanos por presuntas deficiencias en la atención médica, dificultades para acceder a representación legal y otras condiciones de detención.

En el caso de Douglas, el panorama que ha descrito a su esposa es distinto.

Según ella, él le ha contado que recibe alimentación, que las condiciones físicas del lugar son adecuadas y que incluso le ofrecieron trabajar en la cocina, una actividad disponible para algunos detenidos.

Sin embargo, ambos comparten un temor.

Que sea trasladado a otro centro de detención.

Las historias que escucha al otro lado del teléfono

Durante las llamadas telefónicas que han logrado mantener desde Stewart, Douglas también le ha contado a su esposa sobre las conversaciones que sostiene con otros hombres detenidos.

Según ella, algunos llevan meses esperando una resolución de sus casos.

Otros, incluso, le habrían dicho que ya cuentan con órdenes finales de deportación firmadas y, aun así, permanecen detenidos bajo custodia de ICE mientras esperan que sus procesos avancen.

NotiVisión Georgia no pudo verificar de manera independiente esos casos, pero el testimonio refleja la incertidumbre que, según la familia, viven muchas de las personas recluidas en ese centro de detención.

Cuando la incertidumbre también entra al hogar

Mientras Douglas espera conocer qué ocurrirá con su caso, la vida continúa fuera del centro de detención.

Su esposa intenta mantener a flote el hogar con un pequeño emprendimiento de comida venezolana.

Reconoce que nunca fue el principal ingreso de la familia.

Douglas era quien sostenía económicamente la casa con su trabajo.

Hoy, dice, sobreviven gracias a algunos ahorros que habían logrado reunir.

Ese dinero alcanzará por un tiempo para comprar alimentos, pañales y cubrir las necesidades básicas de su hijo.

Después vendrán la renta, la electricidad, el agua y todas las cuentas que no dejan de llegar porque una persona haya sido detenida.

La preocupación también alcanza al niño.

Tiene apenas un año y tres meses.

Todavía no entiende por qué su papá no ha regresado a casa.

Una batalla legal que apenas comienza

La familia contrató un abogado de inmigración que ya comenzó a trabajar en el caso.

Según explicó la esposa de Douglas, la estrategia contempla solicitar su libertad bajo fianza y utilizar los recursos legales disponibles para intentar que continúe su proceso migratorio fuera del centro de detención.

Por ahora, nadie puede anticipar cuál será el desenlace.

La incertidumbre también alcanza a los abogados, quienes enfrentan la aplicación de nuevas políticas migratorias que han modificado la forma en que algunos casos están siendo procesados por las autoridades federales.

Más preguntas que respuestas

El caso de Douglas no es únicamente la historia de un venezolano detenido durante una presentación anual ante ICE.

Es también la historia de una familia que creyó que cumplir con las reglas era suficiente.

Una esposa que todavía no entiende por qué su esposo no volvió a salir por la misma puerta por la que entró.

Un niño demasiado pequeño para comprender por qué su padre ya no está en casa.

Y una comunidad inmigrante que observa con preocupación cómo cada cambio en la política migratoria puede transformar, en cuestión de horas, la vida de una familia entera.

Mientras el proceso legal continúa y las respuestas oficiales siguen sin llegar, una pregunta permanece suspendida en el aire:

¿Qué ocurre cuando una familia cumple con cada paso del proceso migratorio y, aun así, termina enfrentando una incertidumbre para la que nadie parece tener respuestas?

Hoy, esta familia necesita algo más que respuestas. Si está en tus posibilidades, puedes brindarles una mano a través de su campaña de GoFundMe. Aquí esta el Link

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