InmigraciónReportaje especial

Murió bajo custodia de ICE en Georgia: la historia de Jesús Manuel Arenas y una familia que aún espera respuestas

Después de ser detenido frente a la casa donde vivía con su hermana en Dallas, Georgia, el venezolano Jesús Manuel Arenas Silva murió durante un traslado entre centros de detención migratoria. Su familia asegura que padecía varias condiciones médicas y que no recibió todos los medicamentos que necesitaba. Mientras el GBI investiga el caso, aún permanecen sin respuesta preguntas fundamentales sobre sus últimas horas de vida.

Cuando el teléfono sonó aquella mañana, Sonimar Arenas todavía creía que estaba a tiempo de ayudar a su hermano.

Esperaba en la recepción de una clínica de Acworth para solicitar el historial médico de Jesús Manuel Arenas Silva. Su intención era enviarlo al centro de detención donde permanecía bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con la esperanza de que finalmente recibiera los medicamentos que, según la familia, necesitaba todos los días.

La llamada provenía de un número desconocido de Nueva Jersey.

Pensó que le informarían sobre un nuevo traslado.

En cambio, le comunicaron que su hermano había muerto.

Ese momento marcó el inicio de una historia que hoy permanece bajo investigación oficial y que deja numerosas preguntas abiertas sobre la atención médica, los protocolos de custodia y las circunstancias que rodearon la muerte de un inmigrante venezolano de 45 años mientras era trasladado entre centros de detención en Georgia.

Sonimar Arenas, hermana de Jesús Manuel Arenas, en entrevista con NotiVisión Georgia

“Mi vida quedó dividida en dos”

Hay llamadas telefónicas que cambian una vida para siempre.

Sonimar recuerda cada detalle de aquella mañana del 13 de julio.

Había salido temprano junto a su hijo adolescente porque sentía que el tiempo se agotaba. Dos días antes, Jesús Manuel le había confesado por teléfono que no estaba recibiendo todos los medicamentos que utilizaba para controlar la hipertensión, la ansiedad generalizada y un cuadro de depresión severa.

Su prioridad era conseguir el expediente médico antes de que fuera trasladado nuevamente.

Nunca imaginó que esa gestión ya no serviría para salvarle la vida.

“Precisamente yo estaba buscando su récord médico para que le dieran sus medicinas”, recuerda.

La noticia llegó sin explicaciones.

Solo una afirmación: Jesús Manuel había sufrido un ataque cardíaco durante un traslado y no sobrevivió.

Desde entonces, dice, su vida quedó dividida en un antes y un después.

¿Quién era Jesús Manuel Arenas Silva?

Antes de convertirse en un nombre dentro de una investigación oficial, Jesús Manuel era simplemente “Chamo” para su familia.

Había salido de Venezuela durante la ola migratoria de los últimos años buscando una oportunidad para comenzar de nuevo.

Su recorrido incluyó Colombia, México y finalmente Estados Unidos.

En Georgia encontró trabajo como handyman en un hotel.

Vivía junto a su hermana en Dallas, una pequeña ciudad al oeste del área metropolitana de Atlanta, donde poco a poco había comenzado a reconstruir una rutina.

Su familia lo describe como un hombre tranquilo, trabajador y profundamente familiar.

Pero también convivía con varios problemas de salud.

Según el testimonio de su hermana, padecía hipertensión, ansiedad generalizada y depresión severa. Apenas dos meses antes de su detención había sido hospitalizado por complicaciones relacionadas con su salud mental.

Por esa razón, afirma, dependía de un tratamiento diario.

Una rutina que terminó en cuestión de minutos

La mañana del 9 de julio comenzó como cualquier otra.

Jesús Manuel salió de la vivienda para sacar la basura y pasear al perro.

Era una tarea cotidiana.

Mientras tanto, Sonimar terminaba de prepararse para ir a trabajar.

De repente escuchó un grito.

“¡Sony!”

Corrió hacia la cocina.

Cuando salió al exterior encontró a su hermano rodeado por agentes de ICE.

Todavía hoy intenta reconstruir exactamente cómo ocurrió el operativo.

Recuerda que lo primero que hizo fue suplicar.

Les explicó que Jesús Manuel tenía varias condiciones médicas y que necesitaba llevar consigo sus medicamentos.

Los agentes, según relata, le pidieron una identificación.

Ella entró rápidamente a la habitación de su hermano para buscar sus documentos.

También intentó tomar los medicamentos.

Solo alcanzó a llevar uno.

Cuando regresó, los agentes ya lo habían subido al vehículo.

“Yo les pregunté para dónde se lo llevaban y me dijeron que a Atlanta. Que él me iba a llamar.”

Intentó acercarse unos segundos más para preguntarle dónde estaban guardados los demás medicamentos.

No se lo permitieron.

El vehículo arrancó.

Fue la última vez que lo vio con vida.

La llamada que comenzó a preocupar a la familia

Dos días después llegó la llamada prometida.

Al principio, Jesús Manuel intentó tranquilizar a su hermana.

Le aseguró que estaba recibiendo sus medicamentos.

Ella insistió.

Le pidió que le dijera la verdad.

Entonces cambió su respuesta.

“No me los dieron.”

Según el relato de Sonimar, únicamente había logrado ingresar con uno de los cuatro medicamentos que utilizaba diariamente.

Además, le informó que pronto sería trasladado a otro centro de detención.

Ese dato aumentó la preocupación de la familia.

Una amiga intentó comunicarse con el centro de detención para depositarle dinero y facilitar la compra de alimentos o llamadas telefónicas.

La respuesta fue que no era posible porque Jesús Manuel se encontraba en proceso de traslado.

Para Sonimar, cada hora contaba.

Conocía las consecuencias que podía tener permanecer varios días sin el tratamiento médico que utilizaba de forma permanente.

“Yo estaba en una carrera contra el tiempo.”

Nunca imaginó que aquella conversación sería la última.

Una muerte durante un traslado bajo custodia

La mañana del 13 de julio volvió a salir de casa con la intención de ayudarlo.

No sabía que, mientras buscaba documentos médicos, su hermano ya estaba sufriendo una emergencia que terminaría con su vida.

Según la información proporcionada posteriormente a la familia, Jesús Manuel murió durante un traslado entre centros de detención migratoria en Georgia.

Sin embargo, hasta el cierre de este reportaje, las circunstancias específicas de esa emergencia continúan sin ser explicadas públicamente.

¿Cuándo comenzaron los síntomas?

¿Quién viajaba con él?

¿Qué atención médica recibió?

¿Se conocía previamente su historial médico?

¿Se activaron los protocolos establecidos para una emergencia durante un traslado?

Son preguntas que todavía permanecen sin respuesta oficial.

Más preguntas que respuestas

La muerte de Jesús Manuel Arenas Silva no solo dejó una familia enfrentando un duelo inesperado.

También abrió interrogantes sobre los procedimientos que se siguen cuando una persona bajo custodia migratoria presenta una emergencia médica.

Hasta ahora, ninguna autoridad ha explicado públicamente una cronología detallada de lo ocurrido durante sus últimas horas de vida.

Mientras las investigaciones avanzan, la incertidumbre continúa siendo parte del duelo de quienes aún esperan comprender qué ocurrió realmente.

¿Qué pasó durante las últimas horas de vida de Jesús Manuel Arenas Silva?

Según la información que recibieron ese día, Jesús Manuel sufrió una emergencia médica mientras era trasladado entre centros de detención migratoria en Georgia. Sin embargo, la explicación terminó ahí.

La familia asegura que nadie les informó cuándo comenzó a sentirse mal, cuánto tiempo pasó antes de recibir atención médica, quiénes lo acompañaban durante el traslado o cuáles fueron las decisiones tomadas cuando su estado de salud se deterioró.

Para Sonimar, esas respuestas son indispensables para reconstruir las últimas horas de su hermano.

“Si fue un ataque cardíaco, antes tuvo que sentirse mal. Tuvo que decir que se sentía mal. Yo necesito saber si pidió ayuda, quién estaba con él y qué hicieron cuando comenzó la emergencia.”

Cada día sin respuestas hace más difícil procesar el duelo.

“No puedo cerrar este capítulo porque todavía no sé qué fue lo que pasó”, afirma.

Una investigación que apenas comienza

Pocos días después de la muerte de Jesús Manuel, el caso pasó a manos del Georgia Bureau of Investigation (GBI).

En Georgia, cuando ocurre una muerte bajo custodia, es común que una agencia externa participe en la investigación para documentar los hechos y preservar la evidencia disponible. Sin embargo, el desarrollo y los tiempos de esas investigaciones pueden extenderse durante semanas o incluso meses.

Con el objetivo de conocer la versión oficial de los hechos, NotiVisión Georgia envió solicitudes de información al GBI, a U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) y a la Oficina del Sheriff del Condado de Irwin.

Las preguntas buscaban esclarecer aspectos fundamentales del caso:

  • ¿En qué momento comenzó la emergencia médica?
  • ¿Qué atención recibió Jesús Manuel durante el traslado?
  • ¿Qué personal lo acompañaba?
  • ¿Existen registros médicos o de video del recorrido?
  • ¿Cuál era el estado de salud reportado por los oficiales antes de la emergencia?
  • ¿Qué protocolos fueron activados?

La respuesta más concreta llegó del GBI.

El 16 de julio, la agencia confirmó únicamente que había sido requerida por la Oficina del Sheriff del Condado de Irwin para investigar una muerte bajo custodia y que el caso permanecía activo.

No ofreció mayores detalles debido a que la investigación continúa abierta.

Hasta el cierre de este reportaje, ICE y la Oficina del Sheriff del Condado de Irwin no habían respondido los cuestionarios enviados por NotiVisión Georgia.

Ese silencio institucional ha dejado muchas de las preguntas de la familia sin una explicación oficial.

Lo que sí está confirmado… y lo que todavía no

En casos como este es importante distinguir entre los hechos confirmados y los aspectos que aún forman parte de una investigación.

Lo que está confirmado

  • Jesús Manuel Arenas Silva fue detenido por agentes de ICE el 9 de julio frente a la vivienda donde residía en Dallas, Georgia.
  • Permaneció bajo custodia migratoria.
  • Murió el 13 de julio durante un traslado entre centros de detención en Georgia.
  • El GBI mantiene una investigación abierta sobre la muerte bajo custodia.

Lo que aún no ha sido confirmado oficialmente

  • La secuencia completa de los hechos durante el traslado.
  • El momento exacto en que comenzó la emergencia médica.
  • Si las autoridades tenían conocimiento de todas las condiciones médicas reportadas por la familia.
  • Qué atención recibió antes de ser declarado fallecido.
  • Los resultados finales de la investigación del GBI.

Hasta el momento, esas respuestas no han sido divulgadas públicamente.

Del dolor privado al Capitolio de Estados Unidos

Mientras la investigación seguía su curso, la historia de Jesús Manuel comenzó a trascender el ámbito familiar.

Organizaciones que trabajan con comunidades inmigrantes ofrecieron acompañamiento a Sonimar Arenas durante los días posteriores a la muerte de su hermano.

Entre ellas se encuentran El Refugio, Asian Americans Advancing Justice–Atlanta, Detention Watch Network, Project South, Community EsTr(El/La) y Georgia Latino Alliance for Human Rights (GLAHR), que ayudaron a canalizar el caso hacia organizaciones nacionales y asesores del Congreso.

Ese acompañamiento llevó a Sonimar hasta Washington.

Frente a legisladores federales, representantes de organizaciones civiles y asesores del Congreso, relató la historia de su hermano.

No habló de estadísticas.

No habló de política.

Habló de un hombre que dejó Venezuela buscando una oportunidad y de una familia que todavía intenta comprender cómo terminó muriendo bajo custodia migratoria.

“Yo no vine aquí buscando culpables. Vine porque necesito respuestas. Mi hermano tenía una familia que todavía lo espera.”

Su intervención convirtió el caso en uno de los ejemplos presentados por organizaciones que han solicitado mayor transparencia en las investigaciones sobre muertes bajo custodia y una revisión de los protocolos de atención médica para personas detenidas.

Pero para Sonimar, el viaje nunca cambió el propósito de su búsqueda.

“Yo no estoy aquí por política. Estoy aquí porque perdí a mi hermano.”

La casa donde todavía lo esperan

En la vivienda de Dallas, Georgia, la rutina nunca volvió a ser la misma.

Hay una habitación que permanece casi intacta.

Hay conversaciones que quedaron pendientes.

Y hay silencios que ahora ocupan el lugar donde antes había risas.

Su sobrino aún recuerda la última llamada que recibió de su tío desde el centro de detención.

Lejos de hablar de sí mismo, Jesús Manuel quiso pedirle perdón por haber sido detenido frente a él.

Screenshot

“Perdóname por haber tenido que verme así.”

La respuesta del adolescente continúa resonando en la memoria de la familia.

“No, tío… nosotros te extrañamos mucho. La casa se siente grandísima sin ti.”

Para Sonimar, ese momento resume quién era su hermano.

Un hombre que, incluso en medio de la incertidumbre que vivía, seguía preocupado por el bienestar emocional de quienes más quería.

Una verdad que aún espera ser contada

Las investigaciones del Georgia Bureau of Investigation continúan y serán las autoridades las encargadas de establecer oficialmente qué ocurrió durante las últimas horas de vida de Jesús Manuel Arenas Silva.

Hasta entonces, muchas de las preguntas que su familia se hace desde el 13 de julio siguen sin respuesta.

¿Qué ocurrió durante el traslado?

¿Cuándo comenzó la emergencia médica?

¿Quién lo atendió?

¿Las autoridades conocían las condiciones médicas que, según su familia, requerían tratamiento diario?

Por ahora, ninguna de esas respuestas ha sido explicada públicamente.

Para Sonimar Arenas, sin embargo, el tiempo no ha cambiado lo esencial.

Cada mañana sigue despertando con la misma pregunta que recibió aquel día, cuando salió de casa convencida de que todavía podía ayudar a su hermano.

Hoy ya no busca entregarle un historial médico.

Busca conocer la verdad.

Porque detrás de una investigación oficial, de un expediente y de los comunicados de las autoridades, permanece la historia de un hombre que emigró a Estados Unidos con la esperanza de empezar de nuevo y cuya vida terminó bajo custodia migratoria.

Hasta que esa investigación concluya, la historia de Jesús Manuel Arenas Silva seguirá siendo, sobre todo, la historia de una familia que aún espera respuestas.

Y de una pregunta que continúa sin respuesta: qué ocurrió durante sus últimas horas de vida.

Cómo ayudar a la familia

Mientras espera el avance de la investigación, la familia de Jesús Manuel enfrenta otro desafío: reunir los recursos necesarios para repatriar su cuerpo a Venezuela y darle el último adiós junto a sus seres queridos.

Quienes deseen brindar apoyo pueden hacerlo a través de la campaña oficial creada por la familia en GoFundMe.

Puedes colaborar aquí: https://gofund.me/845d89aa8

Cada aporte, sin importar el monto, representa un gesto de solidaridad para una familia que, además de enfrentar el dolor de una pérdida inesperada, continúa esperando respuestas sobre lo ocurrido.

Empower Local Saving Unit

Leave a Reply

Back to top button