Una joven ex reina de belleza fue condenada a cadena perpetua tras ser hallada culpable en 2024 del homicidio del hijo de 18 meses de su novio. Trinity Poague recibió su sentencia este viernes en el condado de Sumter, Georgia, después de que un jurado la declarara culpable de homicidio grave, agresión agravada y crueldad infantil.
La víctima, identificada como Romeo “Jaxton Dru” Angeles —también conocido como Jaxton Dru—, fue hallada sin signos vitales en enero de 2024 en un dormitorio del campus de la Georgia Southwestern State University, donde Trinity Poague estudiaba. Cuando su novio salió brevemente a comprar pizza, dejó al niño al cuidado de Poague. A su regreso encontró al menor inconsciente; fue trasladado al hospital, donde falleció.
Los fiscales argumentaron que la muerte no fue accidental, sino producto de «trauma por fuerza contundente» en la cabeza y el torso del pequeño, provocando lesiones cerebrales y daño a órganos internos. También presentaron evidencia de que Poague buscó en internet información sobre fracturas craneales y lesiones cerebrales, y revelaron mensajes de texto en los que ella expresaba resentimiento y rechazo hacia el niño.
Durante el proceso judicial, la acusada mantuvo que el niño se había caído de la cama, pero los especialistas descartaron esa versión, señalando que las lesiones eran incompatibles con una caída.
El juez dictó una condena de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional tras 30 años. La decisión se produjo poco después de que el jurado emitiera su veredicto. Durante la lectura de la sentencia, Poague se mostró visiblemente afectada.
Tras su detención, la joven perdió su título de reina de belleza —fue coronada como Miss Donalsonville en 2023— y enfrentó cargos que estremecieron a la comunidad.
El caso conmociona por la brutalidad del crimen y plantea una dramática reflexión sobre la confianza depositada en quienes cuidan a los menores.




