Cámara de Representantes aprueba propuesta para poner fin al cierre de gobierno más largo de la historia

La Cámara de Representantes aprobó este jueves una propuesta destinada a poner fin al cierre de gobierno más largo en la historia de Estados Unidos, que ha mantenido parcialmente paralizadas las operaciones federales durante más de un mes. La medida, que ahora pasa al presidente Donald Trump para su firma, busca reabrir las agencias afectadas y garantizar el pago retroactivo a los empleados federales.
El cierre se originó a raíz del desacuerdo entre la Casa Blanca y el Congreso sobre la financiación del muro fronterizo con México, una de las principales promesas de campaña del presidente Trump. Los demócratas, que controlan la Cámara, se opusieron a destinar fondos para la construcción del muro, argumentando que no es una solución efectiva para la seguridad fronteriza y que existen alternativas más modernas y menos costosas.
“El gobierno necesita funcionar. La seguridad nacional no depende de un muro físico, sino de una estrategia integral”, señaló la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, tras la votación.
Por otro lado, los republicanos y aliados del presidente defendieron la postura de la Casa Blanca, señalando que la prioridad es reforzar el control fronterizo. “El presidente está cumpliendo su compromiso con los ciudadanos y protegiendo la frontera sur”, declaró el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell.
También los senadores demócratas exigían que se incluyera una extensión de los subsidios para los planes de salud dentro de ‘Obamacare’, pero finalmente la unidad del grupo se rompió cuando siete senadores, más el independiente Angus King (quien suele votar con los demócratas) decidieron aportar los votos suficientes para permitir que el Senado aprobara la moción.
Durante las semanas de cierre, alrededor de 800,000 empleados públicos resultaron afectados, muchos de ellos trabajando sin recibir salario. Expertos en política advierten que, aunque la aprobación de la propuesta podría aliviar la situación inmediata, el debate sobre la seguridad fronteriza y la asignación de recursos podría reanudarse en futuras negociaciones presupuestarias.
La decisión final ahora depende del presidente Trump, quien deberá determinar si firma la propuesta o mantiene el pulso político con el Congreso.




