Georgia

Una pregunta que incomoda: ¿por qué sigue preso Mario Guevara?

El arresto y detención prolongada de Mario Guevara, cuestionado por su estilo periodístico, abre una conversación urgente sobre libertad de expresión, discrecionalidad institucional y el uso del sistema migratorio como mecanismo de castigo

Durante una conferencia en el Capitolio Estatal de Georgia, abogados, activistas, defensores de
derechos civiles y familiares exigieron su liberación y denunciaron un patrón alarmante: castigar
selectivamente a quienes documentan lo que el poder no quiere mostrar.

En el Capitolio Estatal de Georgia, ante una audiencia diversa de periodistas, activistas y legisladores, se presentó hoy un caso que no solo habla de una persona detenida, sino de los límites difusos entre
legalidad, poder y censura. Mario Guevara, residente en EE.UU. desde hace más de 20 años, permanece en custodia de ICE desde el 18 de junio. No tiene cargos activos. Se le otorgó fianza. Pero sigue detenido.

“No estamos aquí porque Mario sea un periodista perfecto. Estamos aquí porque ningún periodista
—bueno, malo o irregular— debería estar preso por hacer su trabajo”, sentenció Nora Benavidez,
abogada de Free Press y miembro de la Fundación de la Primera Enmienda de Georgia. En su
intervención, subrayó que este caso debe preocupar no solo a quienes defienden la libertad de prensa, sino a cualquier persona que valore los derechos civiles básicos.

El caso ha generado un debate legítimo: Guevara ha sido una figura polémica. Su estilo directo, su
manejo poco ortodoxo de la información y sus transmisiones en redes sociales han recibido críticas. Sin embargo, lo que ocurrió después de su arresto el 14 de junio y su entrega a ICE ha encendido alertas a nivel nacional e internacional.

Lo que dicen los hechos
La línea de tiempo es clara:

  • 14 de junio: Guevara es arrestado mientras cubría una protesta en Chamblee.
  • 18 de junio: Es transferido a custodia de ICE.
  • 1 de julio: Se concede una fianza de $7,500. ICE se niega a aceptarla y presenta una apelación.
  • Semanas siguientes: Se activan órdenes previas por infracciones menores en el condado de Gwinnett. También son desestimadas.
  • Hoy: Guevara continúa detenido en el centro de detención de Folkston, en condiciones de aislamiento.

Al respecto, su abogado Giovanni Díaz afirmó que “todo en este caso sugiere intencionalidad”. Según
explicó, la rapidez con la que se activaron órdenes pendientes, la negativa a aceptar la fianza y la falta de notificación formal a la defensa muestran patrones que no son típicos de un proceso administrativo estándar. “No es protocolo. Es obstrucción”, aseguró.

Además, Díaz detalló que la familia intentó pagar la fianza tanto de forma electrónica como en persona, pero ICE se negó a ejecutarla. “Les dijeron que, aunque un juez otorgue fianza, ICE tiene la discreción de no permitir su aplicación. Eso, en la práctica, anula la decisión judicial”, puntualizó.

Posiciones institucionales: libertad de prensa en juego
Durante la conferencia, varias organizaciones reafirmaron su preocupación ante lo que consideran un
uso selectivo y punitivo del sistema migratorio.

Por un lado, José Zamora, director de las Américas del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), señaló que Guevara es actualmente el único periodista preso en Estados Unidos como consecuencia directa de su labor informativa. “No hablamos de presunción. Hablamos de evidencia”, dijo. “Las autoridades saben que él cubría temas migratorios, grababa redadas y transmitía lo que otros no documentaban. Y hoy está preso por eso”.

A su vez, Katherine Jacobsen, coordinadora del programa del CPJ para Estados Unidos y el Caribe,
advirtió que este tipo de situaciones puede generar un efecto inhibidor sobre otros reporteros y
comunicadores, especialmente aquellos sin vínculos con grandes medios o con estatus migratorio
vulnerable. “La forma en que se ha tratado este caso puede llevar a otros periodistas a callar, no por
miedo a equivocarse, sino por miedo a represalias”, sostuvo.

Desde una perspectiva legal, Andrés López Delgado, abogado de la ACLU Georgia, enfatizó que la
Primera Enmienda protege a todas las personas, sin importar su estatus migratorio o el formato en que
trabajen. “No se puede condicionar la libertad de prensa a si el comunicador tiene o no un título oficial.
La Constitución no distingue entre periodistas acreditados y periodistas independientes”, explicó.

La familia toma la palabra
Uno de los momentos más significativos fue el testimonio de los hijos de Mario Guevara, Katherine y
Oscar, quienes hablaron no solo como familiares afectados, sino también como observadores del
proceso que ha afectado profundamente su entorno.

“Mi papá no es perfecto, pero no es un criminal”, expresó Katherine. “Ha estado aquí más de 20 años
ayudando a su comunidad con lo único que tenía: su voz y su cámara. Ahora está encerrado sin cargos.
No sabemos cómo explicar esto a quienes nos preguntan dónde está”.

Por su parte, Oscar relató que su padre fue clave en su formación como joven fotoperiodista. “Después
de una cirugía cerebral que tuve, él me puso una cámara en las manos. Me enseñó a documentar. A
mirar con intención. Hoy está detenido por hacer eso mismo”, dijo.

Ambos coincidieron en que la detención prolongada de su padre no solo les genera dolor personal, sino
también una profunda incertidumbre sobre los valores de la sociedad en la que han crecido. “Si esto le
pasa a él, le puede pasar a cualquiera”, concluyó Katherine.

Un caso con implicaciones más amplias
Mario Guevara fue arrestado por la policía local el 14 de junio y transferido a custodia del Servicio de
Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 18 del mismo mes. Desde entonces, permanece encerrado, sin
cargos vigentes, sin condena, y con una fianza aprobada por un juez que el sistema se niega a aceptar.

El caso ha generado preocupación entre organizaciones como el Comité para la Protección de los
Periodistas (CPJ), Free Press, la ACLU de Georgia y la Fundación de la Primera Enmienda, que señalan
que esta situación podría sentar un precedente en el uso del sistema migratorio como herramienta para
restringir el ejercicio de derechos constitucionales como la libertad de prensa y expresión.

Distintas voces presentes en la conferencia coincidieron en que lo preocupante del caso no radica
únicamente en quién es Mario Guevara o en la calidad de su trabajo, sino en el uso discrecional del
poder para mantener detenida a una persona sin cargos vigentes y en aparente represalia por su
actividad informativa.

El equipo legal de Guevara continúa trabajando para que se levante la suspensión de su fianza, y ha
advertido que está preparado para recurrir a nuevas vías judiciales si no se revierte su situación. Por su
parte, los representantes de las organizaciones presentes aseguraron que seguirán monitoreando el
caso, al considerarlo un posible ejemplo de cómo se están reconfigurando los límites del ejercicio
periodístico y del derecho a informar en el contexto migratorio actual.

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