La administración Trump entrega datos personales de beneficiarios de Medicaid, incluyendo sus direcciones, a ICE.
Funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ahora tendrán acceso a la información personal identificable de los 79 millones de beneficiarios de Medicaid del país.

Los funcionarios del ICE tendrán acceso a los datos personales de los 79 millones de beneficiarios de Medicaid del país, incluyendo sus domicilios y orígenes étnicos, para rastrear a inmigrantes que podrían estar viviendo ilegalmente en Estados Unidos, que eventualmente hayan recibido ayuda de emergencia, según un acuerdo obtenido por The Associated Press.
La información permitirá a los funcionarios de ICE encontrar la ubicación de extranjeros en todo el país, según el acuerdo firmado el lunes entre los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CDS) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El acuerdo no se ha anunciado públicamente.
“Ninguna persona indocumentada tiene acceso a Medicaid ni lo ha tenido, excepto en caso de ‘asistencia médica de emergencia’, y en este caso, es el hospital quien recibe el pago, no la persona”, aclaró Gigi Pedraza directora ejecutiva de Latino Community Fund Georgia.
La última escala de la política de Trump
La extraordinaria divulgación de millones de estos datos personales de salud a los funcionarios de deportación es la última escalada en la ofensiva migratoria de la administración Trump, que ha puesto a prueba repetidamente los límites legales en su intento de arrestar a 3.000 personas diariamente.
Legisladores y algunos funcionarios de los Servicios de Medicaid—CMS, han cuestionado la legalidad del acceso de los agentes de deportación a los datos de los afiliados a Medicaid de algunos estados.
Se trata de una medida, reportada por primera vez por AP el mes pasado, que, según funcionarios del Departamento de Salud y Servicios Humanos, tenía como objetivo erradicar a las personas inscritas indebidamente en el programa.
Sin embargo, el último acuerdo de intercambio de datos deja claro qué pretenden hacer los funcionarios del ICE con los datos de salud.
“El ICE utilizará los datos del CMS para que pueda recibir información sobre la identidad y la ubicación de los extranjeros identificados por el ICE”, dice el acuerdo.
Dichas divulgaciones, incluso si no se implementan, podrían generar alarma generalizada entre las personas que buscan ayuda médica de emergencia para sí mismas o sus hijos.
Otros esfuerzos para combatir la inmigración ilegal han hecho que las escuelas, iglesias, juzgados y otros lugares cotidianos se sientan peligrosos para los inmigrantes e incluso para los ciudadanos estadounidenses que temen ser atrapados en una redada.
El portavoz del HHS, Andrew Nixon, no respondió al último acuerdo. Sin embargo, no está claro si el Departamento de Seguridad Nacional ha accedido ya a la información. La subsecretaria del departamento, Tricia McLaughlin, declaró por correo electrónico que ambas agencias están explorando una iniciativa para garantizar que los inmigrantes indocumentados no reciban los beneficios de Medicaid destinados a los estadounidenses que cumplen la ley.
La base de datos revelará a los funcionarios de ICE los nombres, direcciones, fechas de nacimiento, información étnica y racial, así como los números de Seguro Social de todas las personas inscritas en Medicaid. El programa, financiado con fondos estatales y federales, ofrece cobertura médica a las personas más necesitadas, incluyendo a millones de niños.
El acuerdo no permite a los funcionarios de ICE descargar los datos. En cambio, podrán acceder a ellos por un período limitado, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m., de lunes a viernes, hasta el 9 de septiembre.
Muchas personas se inscriben en Medicaid de emergencia en sus momentos más desesperados, afirmó Hannah Katch, exasesora de CMS durante la administración Biden.
“Es impensable que CMS vulnere la confianza de los afiliados a Medicaid de esta manera”, afirmó Katch. Añadió que la información personal identificable de los afiliados no se ha compartido históricamente fuera de la agencia, a menos que sea con fines policiales para investigar el despilfarro, el fraude o el abuso del programa.
El equipo de Trump ha buscado información agresivamente. El mes pasado, funcionarios de Trump exigieron que el personal de la agencia federal de salud divulgara información personal identificable de millones de afiliados a Medicaid de siete estados que permiten a los no ciudadanos estadounidenses inscribirse en sus programas completos de Medicaid.
El nuevo acuerdo deja claro que el DHS utilizará los datos para identificar, con fines de deportación, a personas que se encuentran en el país sin autorización. Sin embargo, los funcionarios del HHS han mantenido reiteradamente que se utilizaría principalmente como una medida de ahorro para investigar si ciudadanos no estadounidenses estaban accediendo indebidamente a los beneficios de Medicaid.




